
Después llegan las preguntas. Cuál resort de verdad sabe manejar una boda, y cuál solo tiene un jardín bonito. Quién fotografía allí. Dónde duermen sesenta invitados, a qué tarifa, y quién les contesta los correos. Y qué pasa con ustedes dos cuando todos se van a casa. Ese es el trabajo de Marina.
No maneja el ensayo, el cronograma ni el salón. Para eso te recomienda una planificadora de bodas o trabaja con la coordinadora en sitio del resort, y se asegura de que esa persona y tu plan de viaje estén hablando entre sí. Lo que Marina sí maneja es todo lo que lleva a tu gente hasta allá, la hospeda, y despide a ustedes dos como corresponde.
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Cuéntale a Marina el lugar al que siempre vuelven, y ella se encarga del resto.
Empecemos la conversación